Espectros

espectroChato2

La serie Espectros es fruto de mi necesidad de plasmar en imágenes mis reflexiones e intuiciones sobre el mundo que me ha tocado habitar. Por medio de ella araño la piel y escarbo en los misterios de la sociedad que me moldea. Camino por las calles convertido en un anacrónico flâneur y respondo a los estímulos de los otros, a la complejidad de la experiencia urbana.

Las fotografías forman una narración hilvanada con pequeños gestos y momentos no decisivos preñados de ambigüedad. Situadas más allá de la precariedad del eterno presente, captan instantes cognoscitivos: la incertidumbre de los habitantes de la urbe, su soledad, su incomunicación, la futilidad de su deambular acelerado. Discurren entre los polos opuestos de lo físico y lo espiritual, lo instintivo y lo conceptual, lo lírico y lo prosaico, lo borroso y lo nítido. Los seres aprehendidos por la cámara están marcados por la transitoriedad. Parecen a punto de materializarse, o quizás de disolverse en lo negro, en la nada. Son almas perdidas en los laberintos del purgatorio metropolitano, sombras de paso en una ciudad que permanece.

El lugar, el espacio topográfico mitificado y convertido en espectáculo por la mirada, deja de ser el centro de la búsqueda. Las idiosincrasias urbanas se desvanecen. Los fantasmas se mueven en escenarios etéreos, indeterminados, pertenecientes a muchas ciudades distintas que, en el fondo, son la misma.

En Espectros, las formas y el color se funden en una simbiosis esencial para producir significado. Unidos, se convierten en vehículos conceptuales, en los elementos constructores de unas imágenes que, de un modo u otro, nos retratan a todos.